Enseñar tu equipo a pescar – o cómo enseñar nuevos procesos

Enseñar a pescar requiere más que solo pasar la caña de pescar.

A menudo escucho que los equipos remotos son más desconectados y menos productivos. Los nuevos procesos tardan más en integrarse, las personas no se hablan mucho y, en general, es demasiado difícil hacer que funcione.

Difícil no significa imposible. Significa que hay problemas que puedes eliminar. Eliminar estos problemas significa que tienes trabajo que hacer como un líder remoto. La buena noticia es que si puedes ayudar a su equipo a implementar los procesos y las directrices correctos, este trabajo es manejable y predecible.

3 pasos para corregir la inercia

Por defecto, los humanos tienden a hacer lo que siempre han hecho, incluso si leen en algún lugar que las reglas han cambiado. La razón no es malicia deliberada, sino simple sobrecarga de información. Para asegurarte de que un proceso nuevo (o diferente) se mantenga vigente, deberás seguir estos tres pasos:

  1. Publica el proceso nuevo / modificado en algún lugar fácil de encontrar, por ejemplo en la base de datos interna.
  2. Resalta los cambios y la nueva forma de hacer las cosas en la próxima reunión de equipo y abre el turno para preguntas.
  3. Revisa los cambios con cada uno de los miembros del equipo en la próxima reunión 1:1 (otra razón para tener al menos una reunión personal cada 15 días).

Sí, esto significa que te cansarás del tema. Explicar lo mismo hasta 15 veces no es divertido, pero incluso así significa que la mayoría de los miembros del equipo solo lo habrán escuchado una o dos veces. Parte de tu responsabilidad como líder remoto es asegurarte de que cada uno de los miembros del equipo estén conscientes de lo que deben hacer, individualmente.

Pero en la oficina nunca tuve que hacer todo eso

La comunicación en la oficina depende mucho del azar, las circunstancias y las personas que escuchan lo que otros discuten. Cuando se nota que estás agobiado al explicar lo mismo otra vez, entonces los compañeros que están sentados cerca intentarán no hacer el mismo error – porque han visto que otro se ha equivocado. En remoto no existe este paso emocional del aprendizaje. Al mismo tiempo tu equipo tampoco pierde tiempo en gestionar tus emociones por su cuenta. Tanto tus emociones como el paso de información a cada miembro del equipo están a tu cargo.

A veces, esto significa que tiener que diseñar procesos que le permiten a tu equipo ayudarse mutuamente a crecer. De hecho te interesa diseñar estos procesos por adelantado, en lugar de esperar que se desarrollen a partir de redes informales en las que no puedes influir.

  • ¿Dónde puedes capacitar a otros para que lideren el cambio?
  • ¿Dónde puedes fomentar el trabajo en equipo explícito entre compañeros para acelerar el aprendizaje?

No hay ninguna regla de que todos los 1:1 deban realizarse entre tú y un miembro de tu equipo. Es perfectamente viable que las personas en tu equipo hablen entre ellos para fomentar el aprendizaje y la transferencia de conocimientos. Lo importante es que no sea cuestión de suerte.

Enseñar a pescar también significa pasar mucho tiempo en la orilla del río haciendo “nada”

Sí, los miembros de tu equipo son todos adultos responsables que “deberían saber realizar un seguimiento de sus responsabilidades por sí mismos”. Probablemente odies las microgestiones tanto como yo. ¿No sería asombroso si pudieras enunciar tus nuevas ideas y se convertirían en realidad?

Quién sabe, tal vez esto suceda algún día. Mientras tanto, es tu trabajo ayudar a los miembros de tu equipo a conseguirlo. Como líder remoto, tu principal responsabilidad es ayudar a los miembros de tu equipo a hacer su trabajo un poco mejor cada día. Ayúdales a encontrar las herramientas que les funcionen, las rutinas que los hacen prosperar, los comentarios que pueden usar para crecer. Como una líder remoto no te puedes fiar de que las cosas pasen por si mismos. Necesitas invertir tiempo y energía en todos y cada uno de los miembros del equipo. De forma consciente y reiterada.

Para enseñar a alguien a pescar no basta con lanzarles una una caña de pescar (o sea, publicar un nuevo proceso en la intranet).  Significa que te sientas con la persona para explicar cómo funciona una caña de pescar y cómo usarla. Significa que le muestres qué hacer cuando un pez muerde, cómo sacarlo del agua, cómo limpiarlo y cómo cocinarlo. Si el objetivo es evitar que alguien se muera de hambre a largo plazo, debes recorrer todo el camino con ellos.